Pregón de la esperanza

Tengo la fe envuelta en papel…
He creído demasiado en que el imposible era mi verdad.
Tanto he dudado, que he olvidado olvidar.
Hoy por fin he caminado, no voy en contra del mar, con las olas me he sanado, y he podido comenzar, a creer en los momentos, llenos de felicidad, a luchar hoy por los sueños, más no tengo que buscar.
Es que… Pelee con el tiempo por siempre correr, por no permitirme parar y entender, porque la vida duele sino es para eso; porque escogemos daño antes que cautela;  porque cargamos con un peso que no es nuestro; porque contamos los recuerdos si ya fueron; porque no miramos primero lo que es bueno; porque no respetamos lo que nos rodea; porque tantas quejas si no hacemos nada; porque tantos inconformes y pocos dispuestos; porque esperamos recoger cargas de amor…
Si sembramos en desiertos. 
El camino es pedregoso, lleno de melancolía, la tristeza se ha parado, a rogar por su agonía.
Tengo un grito ya cansado, de aguantarse las palabras, de lucha y de resistencia, que la sociedad ha callado. No se quiere aguantar más, ha decidido salir y enfrentarse a lo que venga.
Tiene un pregón guardado, tatuado en su pecho, donde dice “la esperanza es un compás bonito, de toques del corazón.”
- Ed Laverde

Comentarios

Entradas populares